“Tenemos que vincular las clases con nuestras vidas”

12 diciembre, 2016 Entrevistas

“Los docentes debemos cambiar de actitud, especialmente en lo metodológico”, dijo.

En el Fórum se realizó el 1º Congreso de Neuroeducación, una disciplina de la que poco se habla, aunque va ganando terreno en el campo escolar. ¿De qué se trata? ¿cómo se aplica? Las respuestas a estas preguntas las dilucidó el Dr. Horacio Ferreyra, licenciado en Ciencias de la Educación (Universidad Católica de Córdoba), quien fue uno de los disertantes de la jornada.
“La neuroeducación promueve una mayor integración, por eso en este congreso he abordado la educación y su vinculación con la totalidad del cerebro y cómo el cerebro comanda estos procesos. La neurociencia puede ayudar mucho a la educación”, indicó.

En ese sentido, explicó que para tener una mirada holística de la educación “los docentes tenemos que cambiar de actitud, especialmente en lo metodológico, en lo que hacemos todos los días para que nuestros alumnos se apropien del conocimiento, tenemos que ir a trabajar por las situaciones individuales, en proyectos, hacer nuestras clases más dinámicas, vincularlas más con la vida, poner el acento en que desde el principio el alumno juegue el juego completo del aprendizaje”.

El profesional amplió sus consideraciones explicando que “uno puede poner en funcionamiento todos estos conocimientos partiendo de la idea de que cada ser humano es distinto, y a partir de esa diversidad plantearnos cómo abordar y cómo trabajar en el desarrollo de las capacidades de los estudiantes”.

¿Cómo lograr esto?, fue la consulta de Nuevo Diario. Sobre eso, Ferreyra resaltó: “Esto se logra a través de la acción, poniendo a los alumnos a hacer cosas (fomentar la creatividad) para trabajar los aspectos teóricos, y lo que tiene que ver con la práctica de esos conocimientos, entonces el alumno va tomando conciencia (por la aplicación efectiva de la teoría)”.
Siguiendo esa línea aseguró que “los procesos de enseñanza sirven para que los estudiantes resuelvan los problemas con ciencia y con conciencia, esto quiere decir que no hagan cosas por hacerlas nomás, sino que tengan argumentos y se pregunten por qué hacen eso, y no otra cosa”, comentó el especialista.

Este enfoque permite que cada alumno, en especial en los primeros años de escolaridad, experimente aquello que va adquiriendo de la teoría. La neuroeducación, entonces, debe ser entendido como un campo de la neurociencia, abierto, lleno de enormes posibilidades que eventualmente debe proporcionar herramientas útiles que ayuden a aprender y enseñar mejor.

Comprensión lectora, otro de los problemas

Una de las frecuentes críticas que reciben los estudiantes, y por consiguiente los docentes, es la dificultad a la hora de comprender un texto. Consultado por este problema, Ferreyra atinó a afirmar que “cuesta mucho porque sólo nos ocupamos en los primeros grados, y luego, que los alumnos comprendan solos. Desde mi punto de vista, la comprensión lectora es algo que debe atravesar el jardín de infantes, pero también todos los demás niveles hasta el universitario. Todos tenemos que colaborar para el desarrollo de esta habilidad”.

Sobre el lugar que ocupan las nuevas tecnologías en la educación, Ferreyra consideró que “viene a ayudarnos a poder inmiscuirnos en otros procesos de comprensión que son distintos, porque el chico está con un celular y en el celular lee, busca información, lo importante es que en la escuela se le enseñe a utilizar, que sepa cuándo una información es válida y cuando no. Creo que tenemos que aprender a convivir. Hoy no sólo la neurociencia aporta a la educación sino también las disciplinas tradicionales”, aseveró.

“Le agregaría una mirada más cualitativa a las evaluaciones”

Las pruebas que se realizan tanto a nivel nacional como internacional arrojan datos preocupantes en relación a la educación argentina. En este sentido, Ferreyra argumentó que “no hay una cuestión lineal entre un dato de una evaluación estadística y lo que acontece en las instituciones educativas. Yo creo que las pruebas son importantes, pero tengo que leerlas en contexto, y en esto juega la cantidad de días de clase, las actividades que los chicos hacen, cómo participan en los proyectos de ferias de ciencias, en las olimpíadas. A esta mirada tan cuantitativa que tienen algunos países del norte yo le agregaría una mirada más cualitativa”.

 

Nota original – nuevodiarioweb.com.ar – Entrevista exclusiva al Dr. Horacio Ferreyra

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